viernes, 10 de junio de 2011

Llevan siempre lechuga las ensaladas?

Solemos asociar las ensaladas a la lechuga, incluso la Wikipedia:
" En España las ensaladas más habituales llevan tomate y lechuga, o esta última con cebolla. También es habitual la mezcla de los tres ingredientes."
Pero la gastronomía no acaba ahí y debe ser dinámica. Siempre es interesante probar e inventar, mezclar sabores y descubrir nuevas relaciones. A veces acertamos.
 



 Curiosa combinación de ingredientes ácidos que con la reacción del azúcar, nos ofrece un resultado sorprendente.

INGREDIENTES
2 limones grandes
 1 cucharada de azúcar
300 g. de tomates cherry
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de orégano
1 / 2 cucharadita de sal
1 / 4 cucharadita de pimienta negro

 INSTRUCCIONES
Ralle  finamente la piel de los limones y reserve.
Recorte los extremos de los dos limones, pelelos quitando la parte blanca totalmente. A continuación, con un cuchillo muy afilado, haga cortes verticales separando la membrana de la pulpa de los gajos.
La pulpa extraída, cortela en trozos mas pequeños y coloquelas en un bol con el azúcar.mezcle suavemente y deje macerar 15 minutos.
Corte los tomates en dos (o en cuatro si son grandes). Coloquelos en una fuente o ensaladera  y mezcle el limón reservado. Aderece con sal, orégano y aceite. Finalmente ponga encima la ralladura de limón.
Deje reposar tapado a temperatura ambiente durante quince minutos.


                               ENSALADA  DE  NARANJA
Una ensalada fresca con una clara influencia árabe. Es de muy fácil realización, pero conviene hacerla con bastante antelación para que los ácidos de naranja y vinagre reaccionen. 


INGREDIENTES
- Dos naranjas
- Una cebolla grande.
- Comino, sal, vinagre y aceite.

ELABORACIÓN
   Pelar bien la naranja quitando toda la parte blanca.
   Cortar en rodajas de medio cm. y colocar en una fuente.
   Pelar la cebolla y cortar en rodajas finas. Colocarlas sobre la naranja.
   Rociar todo con abundante comino (mejor molido que en grano) y sal.
   Poner el vinagre de vino (no balsámico ni sustituir por limón) y el aceite.
   Cubrir todo y dejar macerar al menos dos horas en la nevera.